Mara Torres presentó SIN TI
La presentación del libro de Mara Torres el sábado fue todo un éxito. A pesar de ser tarde de sábado y de estar lloviendo hasta muy poquito antes, hasta la librería se acercaron un montón de amigos con ganas de ver de cerca de Mara y de comprobar que la cara que vemos cada noche en las noticias es de carne y hueso, y que lo que promete en la pantalla lo cumple luego con creces: Mara es encantadora, inteligente y guapísima.
Empezó la presentación Luis Alegre, que nada más comenzar fue al grano y dijo que una de las cosas que más le gustaba en el mundo era estar rodeado de mujeres hermosas, y esa tarde estaba feliz: a un lado Mara y al otro Aloma Simpé, que después hablaría del libro. Luis contó cómo había leído SIN TI en un momento muy importante de su vida, su padre acababa de morir y para él SIN TI había tenido un significado especial. Luis habló de la trayectoria de Mara, de sus años en Hablar por Hablar y de su salto a la televisión.
Al terminar Luis tomó la palabra Aloma, quien empezó diciendo que era la primera vez que presentaba un libro y que al saber que el libro trataba de la muerte y de la pérdida le dio un poco de mal rollo, pero que “como cuando coges el libro ya sabes que los protagonistas van a morir, pues te relajas y no te agobias tanto”. Aloma rompió con esto el hielo y empezó a contar sus impresiones del libro, habló de las cuatro historias que encierra y de lo bien escritas que están. Y habló también de la vida, porque SIN TI no es un libro sobre la muerte: habla de ella, pero es un canto a la vida y a los que se quedan.
Tras los dos presentadores, Mara Torres explicó cómo había surgido la idea del libro, las horas de entrevistas, las veces que había escrito y re-escrito los textos, lo que había opinado los protagonistas de las historias… Mara habló de cosas hermosas. Nos recordó a todos la importancia de decir todos los días a la gente que queremos cuánto les queremos, porque, si lo dejamos para mañana, es posible que no podamos hacerlo. Nos habló también de la necesidad de desdramatizar algo tan serio como la muerte, incluso de intentar frivolizarla, porque aunque quienes quedamos no nos sentimos con fuerza, seguro que quién se ha ido preferiría vernos felices. Mara terminó su presentación entre aplausos, y pasó un buen rato dedicando libros a los amigos que se habían acercado esa tarde para verla.
Tras la presentación, unos vinos y charla relajada. Fue una tarde estupenda y a Mara le costará dejar de escuchar en su cabeza el eco del grito que sonó toda la noche: ¡Viva Mara Torres!









