La muerte como vida (Leonor Watling)
"Sin ti. Cuatro miradas de ausencia", Mara Torres, ed. Aguilar, 186 págs., 15 euros.
Conocí a Mara Torres por el programa que conducía en la radio, "Hablar por hablar", un programa de confesiones nocturnas, anónimas y sinceras. A veces divertidas, otras veces dramáticas..., pero con algo común: la ausencia de escudos en el que tenía algo que contar y de prejuicios en la que escuchaba... Mara. Quizá de ahí venga la capacidad de sumergirse sin hacer ruido en la vida de cuatro personas que han perdido a un "ser querido" (expresión que engloba todas las ausencias: las nombradas, como viuda o huérfano, y las que no hemos sido capaces de nombrar: la madre sin hijo, el pupilo sin maestro...).
Hablar de la muerte es tan raro como sentirla cerca. De una manera extraña trastoca la vida hasta hacer que la enfoquemos de la manera más precisa y real que puede existir... hasta que se diluye otra vez en la cotidianeidad y volvemos a olvidar la única certeza, lo único que tenemos todos en común: la muerte. Nunca había leído un libro en el que se hablara de la muerte con tanta pulsión de vida.
Mara escribe estas entrevistas desde un lugar tan compasivo, tan ausente de juicio y tan respetuoso con las personalidades de sus cuatro protagonistas, que cuesta mucho creer que son producto de muchas conversaciones y tantos meses de trabajo... Su mirada está tan cerca de los ojos de los protagonistas que no se pueden distinguir.
Pude asistir a la presentación de este libro en Madrid, una mañana lluviosa en el Círculo de Bellas Artes. Y Mara volvió a conseguir lo que supongo lograba en las largas tardes de entrevistas: un clima tan relajado y sincero que uno se alegraba de poder ponerse triste y recordar a esos seres queridos que ya no están y celebrar esas ausencias.
Y sobre todo, como en este libro, dejar de susurrar lo que duele perder a alguien, lo que cuesta seguir adelante y lo culpable que se siente el que se queda... Cada muerte es como cada vida: incomparable. Pero a veces un libro como este abre una ventana y podemos respirar, compartir la certeza de la muerte (que todos guardamos como un secreto) y darnos cuenta de que lo único que tenemos en común es que todos somos diferentes........
Leonor Watling.Componente del grupo Marlango.
(fuente: Phsychologies, marzo 2007)









